Los conceptos teológicos y monárquicos de la antigüedad daban al hombre una posición excelente, Rey de la creación, centro del universo, pero esto convivía con la esclavitud o la tortura.
El desarrollo científico nos ha hecho perder categoría igualándonos al resto de los seres vivos sin ser superior a nada.
El árbol genealógico de los seres vivos se ha venido deduciendo de comparaciones anatómicas y fisiológicas de las especies actuales y del estudio de los fósiles. El desarrollo de los análisis de las secuencias de proteínas y ácidos nucleicos ha permitido la comparación con otros textos genéticos.
Con estas genealogías los seres vivos dejan de clasificarse en Reinos vegetal y animal, (aqui tienes la clasificacion de los seres vivos) para dar lugar a una gran variedad de grupos con diferentes importancias, colocados por ramificaciones, donde el hombre aparece como una ramita más dentro de la rama de los primates aqui tienes un esquema de esa ramita.