Muy pocas veces los errores que se producen en la duplicación producen cambios que no pueden verse pero muchas veces indeseables e inoportunos. Las modificaciones artificiales de los genes son el paso esencial para que el hombre sea el rey de la evolución.
Sabemos que las radiaciones son mutagénicas, es decir que cambian los genes. Este tipo de radiaciones son los rayos ultravioleta, los rayos X, los rayos cósmicos y las radiaciones producidas por la rotura de átomos radiactivos. También hay muchos mutágenos químicos. Las mutaciones empeoraran el texto genético y producen individuos defectuosos. La Biología debe mucho al estudio de estos individuos. Las mutaciones inducidas son raras, aunque se hayan aplicado mutágenos potentes porque un mutágeno más fuerte mataría las células.
Aunque las mutaciones inducidas sean raras la Biología Aplicada les saca partido, si se encuentra el microbio, planta o animal.
Los microbios son muy importantes para estos trabajos porque es fácil criarlos en grandes cantidades y buscar las que se necesitan. Se han conseguido grandes éxitos prácticos con esta practica como el aumento de más de 1000 veces en la producción de penicilina y por ello se trabaja para crear, mejorar las industrias que trabajan con estos microbios.
Una forma de cambiar los genes en la transformación de celulas con ADN purificado. Antes solo se podían transformar unas pocas bacterias pero ahora incluso células de mamíferos. Esta transformación consiste en la introducción en los cromosomas de las células de trozos de ADN purificados de otras células de la misma especie, aportando otras diferencias genéticas. Las técnicas son muy sencillas pero el rendimiento muy bajo. El rendimiento mejora cuando el fragmento externo se duplica independientemente de la célula transformada. Las moléculas capaces de duplicarse por su cuenta se llaman plasmidos, estas están en muchas bacterias pero también en células superiores.
En un plasmido se puede introducir trozos de ADN tanto naturales como artificiales formando un ADN quimérico. El plasmido modificado suele seguir siendo capaz de duplicarse y el ADN introducido puede ser 1 gen humano. Así se han formado bacterias a partir de proteínas humanas como la insulina, el interferon o otros productos de interés industrial.
Se ha conseguido la transformación de embriones de ratón con ADN quimérico. Esto permite añadir genes nuevos de animales superiores que heredarían con descendientes de forma natural, siendo esta la forma más poderosa de modificar el patrimonio hereditario de nuestra especie.